La cuestión de las relaciones entre la búsqueda espiritual y el enraizamiento histórico y social de la acción humana, ha inquietado desde siempre a las personas que anhelan vivir con plenitud de sentido su propia existencia. De hecho, todas las religiones han buscado alguna forma de integración y síntesis entre ambas dimensiones, concebidas como éticamente esenciales, siendo tal vez la formulación más destacada aquella que postula unificar el amor a Dios y el amor al próximo.